Vargas Llosa retrata el Perú actual en su nueva novela: El Héroe Discreto
La historia, ambientada en Piura y Lima, saldrá por el sello Alfaguara el próximo 12 de septiembre.

Sólo vivió dos años en Piura, pero la ciudad del norte del Perú marcó su vida. Fue entre los ocho y los 10 años; luego se instalaría con su familia en Lima. Pero allí en Piura,Mario Vargas Llosa (77) se encontró con su padre por primera vez, y volvería a ella en varias ocasiones.
En marzo del año pasado regresó. El premio Nobel 2010 sólo estuvo nueve horas. Sin embargo, eligió la ciudad para de hablar de su nueva novela. “Ocurre en la Piura de hoy y tiene que ver con ese proceso de transformación acelerado en que está afortunadamente embarcado el Perú y donde Piura tiene un lugar de vanguardia”, dijo al diario peruano El Comercio.
Por esos días, Vargas Llosa tenía muy avanzada la escritura de El héroe discreto, su próximo libro, que saldrá por el sello Alfaguara el 12 de septiembre, simultáneamente en América Latina y España. Es su nueva publicación tras los ensayos de La civilización del espectáculo (2012), y su regreso a la ficción después de El sueño del celta (2010), donde el protagonista era el irlandés Roger Casement. Y, más significativo aún, es su retorno a Perú como escenario literario desde Travesuras de la niña mala (2006).
La historia de El héroe discreto ocurre en las dos ciudades que marcaron más a Vargas Llosa. Felícito Yanaqué es un pequeño empresario de Piura. Mientras, Ismael Carrera es un exitoso hombre de negocios de Lima. Carrera, dueño de una aseguradora, se encargará de engañar al entrañable Felícito. Además, trama una venganza nada menos que contra sus dos hijos holgazanes. Los mismos que quisieron verlo muerto.
Ayer, el autor de Los cachorros dio más pistas de su nuevo libro en la presentación a la prensa en Madrid de su obra La Chunga, de 1986, que hoy se estrena en el Teatro Español. “La modernidad todo lo iguala. Creo que los temas tanto de la obra como los de la novela se tocan. Tienen que ver con el individuo rodeado de una maraña social donde encuentra a veces oportunidades y a veces una enorme frustración y fracaso”, dijo Vargas Llosa.
Pero no es una novela oscura, según su editora, Pilar Reyes. “Aparece el Vargas Llosa más juguetón y relajado”, dijo a El País de España. De acuerdo a la información entregada por el sello, es “un libro lleno de humor, en clave de melodrama, que ocurre en el pujante Perú actual”, una historia “de extorsiones y venganzas”.
Es, acaso, el tono menos explorado por Vargas Llosa. “Cuando empecé a escribir desconfiaba del humor en la literatura. Tenía la idea equivocada de que una obra seria no podía tener humor”, dice. Otra novedad sobre El héroe discreto es la incorporación de viejos conocidos del mundo literario del Nobel. En sus páginas estarán el sargento Lituma, de Lituma en los Andes (1993), y tres personajes de Los cuadernos de don Rigoberto (1997): doña Lucrecia, Fonchito y, claro, Rigoberto. Esta vez, en un Perú sin el eco de las dictaduras y el terrorismo.
Lejos de los paisajes precarios descritos en libros como Conversación en la Catedral, con una Lima golpeada por la pobreza. Lejos también del retrato político del continente como en la novela La fiesta del Chivo, sobre el asesinato del dictador dominicano Rafael Trujillo.
En enero, Vargas Llosa comenzó a preparar el ambiente para El héroe discreto. “Mi ambición es que cuando ya no esté, esta novela sobreviva medio siglo, como La ciudad y los perros”, dijo en el Hay Festival de Cartagena, citando el libro que en 1962 lo puso en el mapa del boom.
Con la nueva novela, Vargas Llosa regresa también al lugar donde comenzó su romance con la escritura: “Yo escribía en Piura, recuerdo, y entonces mis abuelos, mis tíos me celebraban eso, que les parecía una gracia. Cuando mi padre descubrió en mí esa inclinación, se asustó. Pensó que era grave”, le dijo a Luis Harss en 1966.
En marzo del año pasado regresó. El premio Nobel 2010 sólo estuvo nueve horas. Sin embargo, eligió la ciudad para de hablar de su nueva novela. “Ocurre en la Piura de hoy y tiene que ver con ese proceso de transformación acelerado en que está afortunadamente embarcado el Perú y donde Piura tiene un lugar de vanguardia”, dijo al diario peruano El Comercio.
Por esos días, Vargas Llosa tenía muy avanzada la escritura de El héroe discreto, su próximo libro, que saldrá por el sello Alfaguara el 12 de septiembre, simultáneamente en América Latina y España. Es su nueva publicación tras los ensayos de La civilización del espectáculo (2012), y su regreso a la ficción después de El sueño del celta (2010), donde el protagonista era el irlandés Roger Casement. Y, más significativo aún, es su retorno a Perú como escenario literario desde Travesuras de la niña mala (2006).
La historia de El héroe discreto ocurre en las dos ciudades que marcaron más a Vargas Llosa. Felícito Yanaqué es un pequeño empresario de Piura. Mientras, Ismael Carrera es un exitoso hombre de negocios de Lima. Carrera, dueño de una aseguradora, se encargará de engañar al entrañable Felícito. Además, trama una venganza nada menos que contra sus dos hijos holgazanes. Los mismos que quisieron verlo muerto.
Ayer, el autor de Los cachorros dio más pistas de su nuevo libro en la presentación a la prensa en Madrid de su obra La Chunga, de 1986, que hoy se estrena en el Teatro Español. “La modernidad todo lo iguala. Creo que los temas tanto de la obra como los de la novela se tocan. Tienen que ver con el individuo rodeado de una maraña social donde encuentra a veces oportunidades y a veces una enorme frustración y fracaso”, dijo Vargas Llosa.
Pero no es una novela oscura, según su editora, Pilar Reyes. “Aparece el Vargas Llosa más juguetón y relajado”, dijo a El País de España. De acuerdo a la información entregada por el sello, es “un libro lleno de humor, en clave de melodrama, que ocurre en el pujante Perú actual”, una historia “de extorsiones y venganzas”.
Es, acaso, el tono menos explorado por Vargas Llosa. “Cuando empecé a escribir desconfiaba del humor en la literatura. Tenía la idea equivocada de que una obra seria no podía tener humor”, dice. Otra novedad sobre El héroe discreto es la incorporación de viejos conocidos del mundo literario del Nobel. En sus páginas estarán el sargento Lituma, de Lituma en los Andes (1993), y tres personajes de Los cuadernos de don Rigoberto (1997): doña Lucrecia, Fonchito y, claro, Rigoberto. Esta vez, en un Perú sin el eco de las dictaduras y el terrorismo.
Lejos de los paisajes precarios descritos en libros como Conversación en la Catedral, con una Lima golpeada por la pobreza. Lejos también del retrato político del continente como en la novela La fiesta del Chivo, sobre el asesinato del dictador dominicano Rafael Trujillo.
En enero, Vargas Llosa comenzó a preparar el ambiente para El héroe discreto. “Mi ambición es que cuando ya no esté, esta novela sobreviva medio siglo, como La ciudad y los perros”, dijo en el Hay Festival de Cartagena, citando el libro que en 1962 lo puso en el mapa del boom.
Con la nueva novela, Vargas Llosa regresa también al lugar donde comenzó su romance con la escritura: “Yo escribía en Piura, recuerdo, y entonces mis abuelos, mis tíos me celebraban eso, que les parecía una gracia. Cuando mi padre descubrió en mí esa inclinación, se asustó. Pensó que era grave”, le dijo a Luis Harss en 1966.
Comentarios
Publicar un comentario